Hace un rato acabo de mandar un mail para entregar un TP que tenía que hacer para la facultad.
"¿Y qué?" dirán todos ustedes.
Bueno, pasa que no es un TP cualquiera. Es el último TP, cuya entrega culminaba la cursada de la última materia de la carrera.
Oh sí
Oficialmente dejé de ser una alumna regular dentro del sistema educativo. Ahora soy una simple persona (como tantas) que después de su paso por la facultad quedó debiendo algún final, y una tesis.
Pensando un poco, no son nada más los años de la facultad. Para poder inscribirme en esta dichosa carrera de la facultad antes tuve que egresar de un terciario. Y para poder hacer el terciario antes tuve que haber egresado del Polimodal. Y para poder hacer el Polimodal antes tuve que hacer el EGB, y así seguimos y seguimos, y cuando nos damos cuenta acabo de poner un punto final a una vida estudiantil que empezó hace como 22 años.
¿Nunca se sintieron así?:
Bueno así me siento hoy.
Y más les vale que no me manden a rehacer el TP porque los agarro a todos a patadas.
miércoles, julio 15, 2009
sábado, julio 11, 2009
Dudas inmobiliarias
Me asombra que haya gente hoy que juzgue mal a alguien por, por ej., tener 30 años y seguir viviendo con sus padres.
Me parece una mentalidad muy inmigrante-de-principio-de-siglo. Esa gente venía con nada en los bolsillos, se ponían a trabajar, y en un par de años tenían un terreno con una casita y una huertita.
Hoy los inmuebles tienen cifras astronómicas. Uno puede pasarse años trabajando que no va a llegar a comprar nada. Los créditos hipotecarios son para unos pocos elegidos. Alquilar, la mayoría de los casos es resignarse a no comprar nada.
Los veinteañeros que conozco que se independizaron de sus padres es gente que está en situación "Mi abuelo murió y quedó la casa libre", o "Mi papás me tiran algo de plata por mes", o gente que alquila sin preocupaciones por su situación "Soy hijo único y sé que el día de mañana voy a heredar la casa de mis padres", o redondamente "Mi papá me compró una casa" (!).
Sí, hace unas décadas, que alguien tuviera 30 y siguiera con sus padres podía ser medio loser.
Hoy es así?
Me parece una mentalidad muy inmigrante-de-principio-de-siglo. Esa gente venía con nada en los bolsillos, se ponían a trabajar, y en un par de años tenían un terreno con una casita y una huertita.
Hoy los inmuebles tienen cifras astronómicas. Uno puede pasarse años trabajando que no va a llegar a comprar nada. Los créditos hipotecarios son para unos pocos elegidos. Alquilar, la mayoría de los casos es resignarse a no comprar nada.
Los veinteañeros que conozco que se independizaron de sus padres es gente que está en situación "Mi abuelo murió y quedó la casa libre", o "Mi papás me tiran algo de plata por mes", o gente que alquila sin preocupaciones por su situación "Soy hijo único y sé que el día de mañana voy a heredar la casa de mis padres", o redondamente "Mi papá me compró una casa" (!).
Sí, hace unas décadas, que alguien tuviera 30 y siguiera con sus padres podía ser medio loser.
Hoy es así?
martes, julio 07, 2009
Back
Hola gente! Qué tal? Yo bien. Ya ando repuesta de mis pestes y ayer mismo me reintegré al trabajo.
Tengo una ardua semana laboral que culmina exactamente... mañana. Después empiezo las vacaciones de invierno.
Ayer cuando viajaba en colectivo, me tocó este boleto. Hello! Miren el número. Capicúa.
Si esto no es un augurio de buenísima suerte, yo ya no entiendo más nada.
Y la foto sexy con pijama de ositos se las debo para la próxima. Es que justo me quedé sin rollo.
jueves, julio 02, 2009
Mis novedades
Hola a todos
Les escribo desde mi casa. En pleno día, y yo en mi pijama de ositos. Me escapé de la cama.
Sí, claro: estoy enferma. Pero no, claro, no es gripe A.
Es una simple recaída de lo que tuve hace dos semanas. La novedad? Me enfermé el martes!! Wiiiii!! El médico del trabajo me dio licencia hasta la semana que viene, reposo, y una pilita de remedios y recomendaciones. Igual no me siento tan mal, así que me la paso en cama, viendo tele o leyendo.
Así que cuando me reponga los estaré visitando. No piensen que los olvidé. Don't cry for me (?)
Besos a todos y nos vemos la semana que viene!
Les escribo desde mi casa. En pleno día, y yo en mi pijama de ositos. Me escapé de la cama.
Sí, claro: estoy enferma. Pero no, claro, no es gripe A.
Es una simple recaída de lo que tuve hace dos semanas. La novedad? Me enfermé el martes!! Wiiiii!! El médico del trabajo me dio licencia hasta la semana que viene, reposo, y una pilita de remedios y recomendaciones. Igual no me siento tan mal, así que me la paso en cama, viendo tele o leyendo.
Así que cuando me reponga los estaré visitando. No piensen que los olvidé. Don't cry for me (?)
Besos a todos y nos vemos la semana que viene!
lunes, junio 29, 2009
sábado, junio 27, 2009
Literatura
Aquella mañana de principios de los '60, el señor Sábato se levantó políticamente correcto.
Fue hasta su escritorio, hojeó las páginas que había escrito, y tachando el título que había puesto el día anterior, escribió:
"Informe sobre no videntes"
martes, junio 23, 2009
Me & Mrs Kirchner
Trabajo en una dependencia estatal. Estamos relativamente tranquilos, pero sigue siendo del gobierno.
Bien, nos llegó la orden de arriba (y que llegó de arriba, y así) de que TENÍAMOS que ir a cierto acto oficial a... bue, no sé, hacer acto de presencia.
Vieron cómo son estos actos: hay determinados derechos que uno, en condiciones normales en un país normal, debería conseguir por sí mismo, pero como acá no hay manera de acceder a eso, una semana antes de las elecciones viene el gobierno y anuncia que me lo va a dar por la caridad que embarga sus almas. Y termina siendo todo una farsa en donde celebramos que el gobierno se dedica a dar dádivas en vez de crear condiciones de desarrollo genuino.
Pero bue, llegamos al acto (aclaro que era un acto tirando a "oficial" ceremonioso, no un acto tirando a "partidario" de bombo, punteros, pancho y coca). Después de pasar por un detector de metales (qué se pensarían?), llegamos al salón donde se hacía el acto. Obvio que no había lugar y nos tuvimos que quedar parados en el fondo. A los 5 minutos nos enteramos de que la hora a la que nos hicieron llegar no era la hora del acto: empezaba una hora después.
Con cara de pocos amigos nos pusimos a esperar: media hora, 45 minutos, una hora, una hora y cuarto, como a la hora y veinte escuchamos que pasa un seguridad hablando por handy: "Todavía está en Olivos". WTF? Todavía en Olivos??! Está bien que en helicóptero llega a Capital en 20 minutos, pero igual... media pila, Kris.
Por esas cosas de la organización, de "córranse más acá", "pónganse allá", "vengan para acá", terminamos parados en el centro mismo del salón: básicamente en el pasillo central, donde quedamos para hacerle una suerte de "guardia de honor" (?) a la presidente cuando entrara.
Afortunadamente, en el grupo que estaba conmigo, todos eran fervientes anti-kirchneristas. Incluso mientras esperábamos ideamos un par de planes, del estilo "le ponemos la traba cuando pase", o "mientras camina por el pasillo le hacemos puentecito chino", pero ninguno prosperó.
Después de un raaaato más, llega... ella...
Discurso predecible, aplausos tibios (creo que todos estábamos ahí cuasi obligados), yo obvio que el único aplauso al que me uní fue al del himno. Cuando terminó el acto, todos fueron corriendo a sacarse una foto con ella (incluso much@s de l@s que la estaban criticando antes, fueron corriendo celulares en mano). Estuvo como media hora más sacándose fotos, besando gente y alzando bebés.
A la salida, volvió a pasarme por al lado (incluso hubo un momento incómodo -para mí- en donde creo que pensó que mi compañera y yo la queríamos saludar), y finalmente se fue, para que pudieramos volver a nuestros lugares de trabajo, ya cansados de estar horas parados.
Y así termina por el momento mi historia con el poder ejecutivo.
Por lo menos hasta que un día de estos me haga con el poder.
Bien, nos llegó la orden de arriba (y que llegó de arriba, y así) de que TENÍAMOS que ir a cierto acto oficial a... bue, no sé, hacer acto de presencia.
Vieron cómo son estos actos: hay determinados derechos que uno, en condiciones normales en un país normal, debería conseguir por sí mismo, pero como acá no hay manera de acceder a eso, una semana antes de las elecciones viene el gobierno y anuncia que me lo va a dar por la caridad que embarga sus almas. Y termina siendo todo una farsa en donde celebramos que el gobierno se dedica a dar dádivas en vez de crear condiciones de desarrollo genuino.
Pero bue, llegamos al acto (aclaro que era un acto tirando a "oficial" ceremonioso, no un acto tirando a "partidario" de bombo, punteros, pancho y coca). Después de pasar por un detector de metales (qué se pensarían?), llegamos al salón donde se hacía el acto. Obvio que no había lugar y nos tuvimos que quedar parados en el fondo. A los 5 minutos nos enteramos de que la hora a la que nos hicieron llegar no era la hora del acto: empezaba una hora después.
Con cara de pocos amigos nos pusimos a esperar: media hora, 45 minutos, una hora, una hora y cuarto, como a la hora y veinte escuchamos que pasa un seguridad hablando por handy: "Todavía está en Olivos". WTF? Todavía en Olivos??! Está bien que en helicóptero llega a Capital en 20 minutos, pero igual... media pila, Kris.
Por esas cosas de la organización, de "córranse más acá", "pónganse allá", "vengan para acá", terminamos parados en el centro mismo del salón: básicamente en el pasillo central, donde quedamos para hacerle una suerte de "guardia de honor" (?) a la presidente cuando entrara.
Afortunadamente, en el grupo que estaba conmigo, todos eran fervientes anti-kirchneristas. Incluso mientras esperábamos ideamos un par de planes, del estilo "le ponemos la traba cuando pase", o "mientras camina por el pasillo le hacemos puentecito chino", pero ninguno prosperó.
Después de un raaaato más, llega... ella...
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Discurso predecible, aplausos tibios (creo que todos estábamos ahí cuasi obligados), yo obvio que el único aplauso al que me uní fue al del himno. Cuando terminó el acto, todos fueron corriendo a sacarse una foto con ella (incluso much@s de l@s que la estaban criticando antes, fueron corriendo celulares en mano). Estuvo como media hora más sacándose fotos, besando gente y alzando bebés.
A la salida, volvió a pasarme por al lado (incluso hubo un momento incómodo -para mí- en donde creo que pensó que mi compañera y yo la queríamos saludar), y finalmente se fue, para que pudieramos volver a nuestros lugares de trabajo, ya cansados de estar horas parados.
Y así termina por el momento mi historia con el poder ejecutivo.
Por lo menos hasta que un día de estos me haga con el poder.
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